30 Piezas de plata y un gallo.


Estaba leyendo Mateo 26:26-27:34 y creo que para mí este es uno de los capítulos más impotentes para mí, al ver cómo era Jesús , lo que había hecho  y como amaba a la gente y ver como sus mismos “amigos” lo traicionaron es algo muy feo e inexplicable, me impacta que Judas lo haiga vendido por treinta piezas de plata, y que Pedro lo haya negado, pero me da más tristeza el saber que muchas veces nosotros estamos así, talvez no vendamos a Jesús físicamente, pero si con nuestras actitudes o acciones, talvez para Judas , Jesús no valía tan poco , ya que al final se suicidó, pero para ti ¿Cuánto vale Jesús?, Así como Pedro, le juramos amor a Jesús pero cuando viene algo y debemos demostrar que somos hijos de Dios , y que conocemos  a Jesús ¿Realmente lo hacemos?,  muchas veces  con nuestras actitudes o con nuestras acciones parece como si Jesús valiera 30 piezas de plata, ya que muchas veces no apreciamos su presencia, o el hecho de que Él quiera ser cercano con nosotros y nos llame amigos, él quiere acercarse tanto con nosotros, que nos está esperando en el Reino de los Cielos, ¿Pero tú, estas ansioso de querer estar con Jesús? ¿Realmente tu acercamiento a Jesús y tu amor por él, hace que Jesús valga más de 30 piezas de plata? ¿Tu forma de vivir, tu forma de orar, tus momentos de intimidad con Dios, realmente hacen que Jesús valga más que 30 piezas de plata? Antes que le juremos amor a Jesús, antes de decirle que nunca nos vamos a separar de Él, antes de todo eso, hay que hacerlo, hay que accionar, hay que demostrarle a Jesús que él ni siquiera tiene un precio, ya que ni todo el dinero del mundo , ni todo el oro del mundo se le puede comparar. Y a veces pienso que si Judas y Pedro, le hubieran dicho a Jesús que lo hicieron sin querer, estoy segura que Jesús los aceptaría de nuevo. De verdad me impacta Jesús, para mí es una demostración de sumisión máxima, yo creo que ni las personas más bondadosas del mundo se le pueden comparar, la verdad no me imagino el amor de Jesús a la gente, lo que sentía su corazón al verlos, Jesús amaba demasiado a la  gente, que decidió padecer, que decidió morir, a pesar de tener miedo y de orarle a Dios diciéndole 3 veces que pasara la copa de Él , pero al final de todo Jesús entendía por qué debía de tomar esa copa, y acabo diciendo, “Que no sea como yo quiero, si no como tú.” Por amor al Padre y por amor a la humanidad.


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Que tan dispuesto estas tu por estar con Jesús?

Saludos